Manejo de montes frutales de otoño

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El INIA difundió un comunicado en el que expresa medidas por la emergencia sanitaria y recomendaciones para el manejo otoñal de montes frutales de hoja caduca.

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) señaló que “debido a la emergencia sanitaria y cumpliendo con las exhortaciones solicitadas a nivel país”, esa institución “resolvió continuar los trabajos a distancia, yendo a la Estación Experimental de INIA Las Brujas solamente para atender tareas impostergables de los diferentes ensayos de investigación que se llevan a cabo”.

“Es por ello que si tienen algún comentario o duda se comuniquen vía email (bcarra@inia.org.uy /dcabrera@inia.org.uy) y a la brevedad se les responderá”, asegura.

TEMPORADA FRUTÍCOLA 2020.

Además, INIA  informó sobre la situación de las frutas de hojas caduca y brindó recomendaciones para el manejo de los montes frutales durante el otoño.

La zafra se caracterizó por temporales de lluvia y viento, y días con temperaturas bajas durante la floración.

A pesar de ese contexto meteorológico, “la producción de manzanas no disminuyó significativamente con respecto a la cosecha 2019, siendo necesario aplicar raleo en la mayoría de los montes”, informó.

La producción de peras “sí fue afectada en relación con la producción promedio, debido fundamentalmente al bajo cuajado dado en condiciones climáticas desfavorables”.

Respecto a la zafra de duraznos y ciruelas, “la misma fue medianamente afectada, y disminuyeron con respecto a las del año anterior”.

“En general los calibres de fruta fueron de medianos a chicos, fundamentalmente por el estrés hídrico sufrido por los cultivos, debido a las nulas precipitaciones existentes en el período de crecimiento de fruto previo a la zafra. En varios cultivos, el bajo calibre de frutos también se pudo deber a la falta de un adecuado raleo”, explicó el INIA en el texto.

Destaca que “la calidad interna de la fruta”, este año “fue muy buena” con “alto contenido de sólidos solubles totales (azúcares) debido a las bajas precipitaciones previo y durante la zafra”.

Para los duraznos se presentan con “alto contenido de azúcares”. “Las  bajas precipitaciones afectaron positivamente, teniendo muy baja incidencia de podredumbre morena (Monilinia fruticola)”.

En manzanas y peras, “las precipitaciones primaverales, durante la floración, favorecieron la infección de sarna en montes de” de esas frutas.

PRÁCTICAS PARA DESARROLLAR LUEGO DE LA COSECHA.

Las recomendaciones de INIA son en cuanto a la sanidad, manejo de las plantas y nutrición, y manejo de suelo.

SANIDAD – INIA ofrece algunas recomendaciones en el manejo sanitario para después de la cosecha. “En aquellos montes de manzanos y perales que tuvieron problemas con sarna, se recomienda la aplicación de productos a base de nitrógeno o biofertilizantes. Estos se aplican con el objetivo de acelerar la descomposición de las hojas y contribuir a la reducción del inóculo para la próxima zafra, además de suministrar nutrientes”.

MANEJO DE LA PLANTA Y NUTRICIÓN – Se recomiendan las “fertilizaciones con nitrógeno y con boro”. En el caso del nitrógeno, “se debe evitar excesos, no aplicando más del 50 % de lo planificado utilizar en la temporada (Normas de PI 2018). Se debe considerar también en el plan de fertilización los aportes de N por abono orgánico que, a su vez, tienen la característica de mejorar las condiciones fisicoquímicas del suelo y la actividad biológica promoviéndose el desarrollo radicular de la planta”.

“La aplicación de boro en manzanos y perales en la poscosecha sirve para reponer las reservas y fortalece las nuevas yemas para la próxima zafra”, explica INIA.

Destaca que en esta época el año “se debería dar el momento en que la planta entra en dormancia, promovida por la defoliación otoñal”.

Se considera que “a partir de un 50 % de hojas caídas el proceso de entrada en dormancia ha comenzado. Se sugiere que si a mediados del mes de mayo, no se han dado las condiciones para la caída natural de las hojas, y no se ha alcanzado al menos ese 50 % de defoliación, intervenir con productos cáusticos para promover dicha defoliación”.

MANEJO DEL SUELO – En otoño, y respecto al cuidado de los suelos, INIA indica que se pueden “mejorar los drenajes de los cuadros, mantener el alomado de las filas, dar mantenimiento a los caminos y estructuras de soporte”.

“Es muy importante mantener el suelo siempre cubierto en la entrefila (salvo para realizar laboreos de suelo para la implantación de coberturas)”.

“En montes ya establecidos se puede utilizar mezcla de gramíneas y leguminosas en la entrefila”, lo cual,  “de lograr los buenos efectos de la cobertura, agregar la fijación de nitrógeno (ejemplo: festuca 50-60 %, lotus 20-30 % y trébol blanco 10-20 %). También se puede utilizar verdeos sobre la fila, manejándola con herbicida o desmalezadoras durante el ciclo productivo. Otra medida recomendable esrealizarla siembra de una gramínea alrededor de los cuadros, como por ejemplo festuca, en una faja de 5 metros de ancho. El objetivo de esto es hacer que la especie sembrada compita con la gramilla y así evitar la entrada de esta en los montes”.

 

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